Para por favor, tu polla no me cabe en la boca!

Karlo Karrera se ha dado cuenta que una de sus empleadas, Marsha May, le ha mirado en su cartera porque le ha desaparecido dinero, ella al principio lo niega pero lo acaba reconociendo, dice que no lo hará mas, pero amigos, la cabrona se merece un castig

Anuncios
 
 
relacionados